
Tienda de Sándwich: ensayo material en Concepción
La construcción de una tienda de sándwich —un clásico penquista— para mi hermano, en la ciudad de Concepción, fue la oportunidad de realizar un ensayo material a escala uno en uno. Con simples palos de pino de 2×2 fuimos dando forma a todas las instalaciones, permitiendo que el propio material definiera la identidad y los usos del lugar.

La primera decisión proyectual fue trasladar el baño desde el fondo del local hacia la entrada, habilitándolo para uso público. Sus nuevas paredes de madera se integraron a una pieza de continuidad material, un elemento único que se adaptaba a las formas existentes y, al envolverlas, les otorgaba nuevas características. Esta pieza nacía en el exterior, abrazaba el baño trasladado y se extendía hacia el interior, transformándose en el recinto de caja, concebido como un mueble habitable hecho a medida.
En el lado opuesto, otra pieza de madera iniciaba su recorrido como un banco exterior, que al ingresar se transformaba en una barra para comer al paso y finalmente en la barra de atención y entrega. Un gesto sencillo, pero capaz de organizar y dar coherencia a la experiencia espacial del local.
El trabajo no se limitó a lo visible: también implicó la configuración de la cocina y del sistema sanitario, resolviendo necesidades de funcionamiento. Todo el proceso fue acompañado por otro de mis hermanos, quien se animó a participar como carpintero, reforzando el carácter familiar del proyecto.
Más que un local comercial, la obra fue un ejercicio de experimentación arquitectónica y construcción colaborativa, donde la madera, en su sencillez, permitió transformar un espacio común en un lugar con identidad propia.







